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jueves, 5 de abril de 2018

Porteando en casa


    El post de hoy está dirigido especialmente a las familias que aún no han tenido a su bebé y se han planteado esto del porteo como una solución para ellos.
Si estás en este grupo de personas, sigue leyendo, y sino, puede que también te interese ;)


   Tal vez te hayas propuesto portear porque te ha llegado la información de todos los beneficios que tiene para la crianza, para el bebé, para ti... No sé, puede que sea porque todas tus amigas lo hacen o lo han hecho y te parece guay.
Quizás las matrona te ha contado cosas sobre el porteo y los beneficios para la lactancia o para el desarrollo del bebé, y quieres probar. O simplemente eres de los prácticos, que ven en el porteo una forma de llevar al bebé más rápida y útil en el metro, para salir a comprar al super o para pasear por la montaña en lugares donde no podrás ir con carrito.

    No me importa de qué grupo provengas, el post de hoy es para todos los que os planteáis portear, sea por el motivo que sea, porque la información que te traigo es algo menos evidente y en lo que un alto porcentaje de las personas que se acercan al porteo antes de tener al bebé no piensan. Porque en la mayoría de las ocasiones nos imaginamos el porteo como una herramienta alternativa al carro.

    No sabes la de veces que han venido a por un portabebés y casi con vergüenza me decían... <<pero nosotros también vamos a tener carrito, el portabebés es para compaginar con el carro.>>
Y está bien. Y no pasa nada. Y yo no me como a nadie =)

    Cada uno busca una funcionalidad concreta para los portabebés, y es normal. De hecho, como ya te he dicho en otras ocasiones, yo no quiero que todo el mundo utilice portabebés, aunque estaría bien, y más si los compráis en A-Brazos ;p
Pero no, lo que yo deseo es que todos los bebés reciban aquello que necesitan, que es el contacto físico. El portabebés es tan solo una herramienta que puede ayudarte a proporcionárselo, y a la vez, tener manos libres y poder desplazarte fácilmente.

    De lo que quería hablarte hoy es de una de las grandes diferencias que hay entre los portabebés y los carros. Y es que los carros son para la calle, y los portabebés no tienen porqué limitarse a ese espacio. El porteo puede ser perfectamente un modo de atender al bebé en casa.

    Sé que muchas familias se imaginan que podrán dejar al bebé en el carro, en la cuna, en la minicuna, en el moisés, en la hamaca... no sé, opciones hay muchas, y puede que tengas en casa varias preparadas.
Pero... en la mayoría de los casos, los bebés no quieren estar solos. ¿Por qué? Porque su supervivencia depende de la cercanía, y su instinto les dice que no pueden quedarse solos.


Para un recién nacido lejos significa solo.
...y aunque te parezca mentira lejos es cuando no le tocas

    Por eso la cuna o cualquier superficie donde les dejemos parece que tiene pinchos. Incluso si está dormido, no lo estará durante mucho tiempo.

    El porteo dentro de casa, para los que lo descubren, se convierte en IMPRESCINDIBLE. Ayuda a las mamás/papás a no sentirse superados por el cambio que supone la llegada del bebé. Sobre todo en caso de bebés muy sensibles a la lejanía, que no toleran quedarse solos ni un ratito y nos piden intensamente estar cerca.

    El portabebés se convierte en 'casa' y les hace sentir seguros, tranquilos, duermen más... mientras mami o papi hacen cosas por casa, comen, barren, ponen lavadoras... en fin, todo lo que se te ocurra que no sea peligroso*.

    Portear mientras hacemos otras cosas es además muy benficioso para el desarrollo del bebé y su aprendizaje social. Está acompañándonos en el día a día, en lo que hacemos en casa, en las rutinas... Le estamos incorporando a nuestra vida de la mejor manera. Y te recuerdo que los peques hacen lo que ven, así que no hay mejor forma de acompañarles.
Te pongo un ejemplo, si porteo mientras me lavo los dientes, está aprendiendo, si lo hago mientras como, también está empezando a tener su primera experiencia con la comida... y así con todo. ¿No te parece un plus interesante?

¡Ah! Y portear mucho tiempo no es sinónimo de malacostumbrarles, portear es darles aquello que necesitan, así nunca te estarás equivocando.


    Antes de terminar quiero también dejar constancia de otra situación, porque ocurre, y es super bonito :)

    En general, aunque no te cuenten lo que yo te estoy proponiendo hoy, si por instinto decides poner a tu bebé en el portabebés cuando llora, por casa, hay un momento en el que estamos escuchando tanto la necesidad del bebé de estar cerca que no le dejamos nunca. Nos levantamos con él en brazos y le porteamos todo el día, sin intentar ponerle en ninguna otra parte.
Y entonces... además de tener las manos libres para poder seguir tu día a día, tu bebé no llora. Porque no lo necesita, porque tiene todo lo que precisa junto a ti y no ha de llegar al punto del llanto para pedirlo.

    Suelo decir a las familias que mi hija era 'invisible', y por supuesto, no lo era a mis ojos. La sentía, la olía, la admiraba... estábamos fuertemente vinculadas. Pero para cualquiera de nuestra sociedad pudiera parecerle que no había bebé en mi casa. Una bebé feliz, eso era. Y esto nos lo ofreció el porteo, La Magia Del Contacto.

    Por eso quiero descubrirte esta maravillosa experiencia del porteo 'indoor', porque si no lo habías pensado, puede salvarte la vida, o puede, como en mi caso, hacerte vivir la crianza de los primeros meses como el momento más bello de tu vida.

Te invito a pensar en ello y probarlo ;)




Y tú... ¿pensabas en este uso de los portabebés?
¿Has porteado por casa además de para pasear?



* Cocinar con el bebé en el portabebés es una de esas cosas en las que no puedo decir un sí rotundo. Te recomiendo que si has de usar fogones u horno, portees a la espalda. Y siempre muy atenta para que tu bebé no pueda accidentalmente tocar o coger algo mientras le llevas.
Mejor siempre que cocine otro, pero si no hay otra opción... con seguridad.

lunes, 6 de marzo de 2017

Nuestra pequeña superviviente, por Amparo


    Hoy traigo un regalo. Un regalo que me han hecho a mí, y que yo quiero hacer extensivo a todo el que me lea. A ti, que estás a punto de encontrarte con tu bebé. O a ti, que hace semanas que lo tienes en los brazos.
Te pongo en "antecedentes" ;)

    Cuando conocí a esta familia me sentí feliz de poder acompañarles, de poder ofrecerles mi ayuda.

Era de esas historias en las que sabes que el contacto va a ser clave.

    No solo por los beneficios más "mundanos" del porteo y la cercanía, como pueden ser las manos libres y o el sueño más apacible. En este caso, el contacto continuado les iba a ayudar a sanar, estaba segura.

    Desde esa primera visita ha habido muchas más, convirtiéndolos en algo más que clientes. Ellos son amigos ya. Hemos hablado muuuuucho, nos hemos reído, y hemos llorado. Esas lágrimas que han salido en ocasiones, han sido liberadoras, y creo que todos nos hemos sentido en confianza con ellas.

    Mi trabajo es ayudar a las familias a encontrarse con aquello que yo llamo #LaMagiaDelContacto . Algo que, por otra parte, es distinto en cada caso, y eso también es mágico en si mismo.
En este caso, Amparo te muestra una parte de esa magia, una que a mí me parece maravillosa, porque nos ayuda a sanar emociones, a encontrarnos con la maternidad que nos ha tocado de manera más fluida, ayudándonos a liberar lo que nos sobra, y a vincularnos con nuestro bebé de manera intensa y profunda.

    Te dejo con ella, que te contará mejor que yo sus sentimientos. Es un relato muy puro, de una mamá que vivió un duelo a la vez que un encuentro, y que tuvo la suerte de aferrarse a su pequeña con todo su corazón, con todo su cuerpo.


<< Noa llegó a este mundo demasiado pronto... a las 34 semanas... y no porque ella decidiese hacerlo, sino porque su ALMA gemela, aquella que la acompañó durante toda su etapa en mi vientre, dejó de latir... Mi pequeña superviviente nacía con 1,600 gr, había crecido poco las últimas 4 semanas... pienso que la tristeza le impidió crecer más y se quedó con el mismo peso que su hermanita al volar...

Mis principios como madre fueron duros, muy duros... incubadora, miedo, inseguridad, duelo... pero Noa hizo que las fuerzas afloraran por algún lugar... Horas y horas de piel con piel hicieron cada vez más fuerte nuestro vínculo y ella fue ganando peso...
25 días nos costó comenzar con la lactancia materna... nos debíamos un regalo así y ¡lo conseguimos!

A día de hoy, con 9 meses, es una niña totalmente acorde a su edad. Siempre he pensado que aquel piel con piel prolongado y la lactancia materna a demanda fueron fundamentales... pero sin olvidarme del maravilloso porteo...
Gracias al porteo hemos podido 'sobrevivir' a sus primeros 6 meses de llantos diarios: ¿cólicos? ¿duelo? No lo sé, pero ¡no sé qué hubiese hecho sin portear! Cerquita de mamá y papá se dormía, se sentía segura... y nosotros ¡más!

Hoy, seguimos porteándola ¡TODOS los días! No sé quién disfruta más... sobre todo ese momento en el que ves cómo se le van cerrando los ojitos con una sonrisa...

Por fin puedo decir que empezamos a disfrutar de TODO lo que nos da... Tiene un ALMA gemela que la cuida desde el cielo y unos papás en la tierra que se desviven por ella...

Gracias Carol por todo lo que nos has enseñado y por ayudarnos a compartir algo tan maravilloso con nuestra hija... eternamente agradecidos. >>


Gracias familia, sois preciosos, me ha encantado acompañaros... y deseo seguir haciéndolo.
Noa, gracias por todo lo que nos has traído a tod@s... Y gracias también a Alma, que sigue bien presente en el corazón de esta familia <3





Y tú... ¿nos cuentas qué os ha aportado a vosotros el contacto?
¿Cuál es la magia que tiene en tu caso?


jueves, 2 de marzo de 2017

Los mitos del porteo: ACOSTUMBRARSE A LOS BRAZOS


    En muchas de las consultas que recibimos sobre porteo, o incluso en los mismos talleres, me encuentro con cuestiones que podríamos llamar 'los mitos del porteo'.
Algunos de ellos son creencias populares que nos llegan como consejos a los padres, sobre todo a los primerizos.

Ya se sabe que de esto de criar sabe todo el mundo, y todos te ofrecen, quieras o no, sus bienintencionados consejillos. Tu madre que ha criado cinco, la suegra que otros tantos, la vecina del cuarto, el panadero, la señora mayor que te para por la calle para decirte que pobrecito como le llevas ahí...

Pues eso... bendita paciencia.

    Lo que ocurre algunas veces es que tanto nos lo repiten, o quizás no nos sentimos aún seguros en nuestro nuevo rol de padres, que terminamos por pensar: "¿Y si es verdad esto que me dicen?"

Además, por el entorno cultural en el que nos movemos o por esa inseguridad de la que te hablaba, solemos tener arraigadas ciertas afirmaciones que nos llevan a pensar cosas como que el porteo no le gusta al bebé o que necesita ir en otra postura...

    Por eso hoy empiezo a contarte más cositas sobre contacto, para desmitificar esas sentencias sobre la crianza que están relacionadas con el porteo.

      Esta serie de post se llamará "Los mitos del porteo" 
y vamos a ir desgranándolos en varias entradas...


Comenzamos con eso de... 
SI LE LLEVAS MUCHO EN BRAZOS SE ACOSTUMBRARÁ

     En nuestra sociedad es muy frecuente que te digan que no cojas al bebé en brazos en seguida que empieza a quejarse o a llorar, porque se va a acostumbrar.
Pues te voy a contar una cosa, a ti que me lees, los bebés no se acostumbran a los brazos, los bebés vienen programados para estar en brazos.
Vamos con un poquito de evidencia ;)

Imagen extraída de morguefile
    Los bebés no son independientes, eso está claro, pues necesitan de un cuidador que les ayude a satisfacer sus necesidades: la alimentación, el sueño, la higiene, el calor, el movimiento...
De hecho, somos uno de los mamíferos menos desarrollados en el momento del nacimiento por lo que necesitamos tener un cuidador principal que es sinónimo de supervivencia.

    Los cuidados maternales, ese instinto que surge al tener en los brazos a un recién nacido, no son más que el resultado de años de evolución para la continuidad de la especie.
Y los bebés vienen programados para esperar eso. Justo eso.

    Necesitan saber que alguien les cuida, y eso les mantiene a salvo. Si está en algún otro lugar que no son los brazos, el bebé se siente desamparado, inseguro, en peligro. Por eso los bebés recién nacidos lloran cuando, despiertos, les dejamos en carros, cunas, minicunas, camas, sofás, hamacas... Algunas veces también mientras duermen necesitan la seguridad que les da el cuerpo de la madre, y si sienten entre sueños que les hemos dejado sobre algún otro lugar que no sea el mullido, calentito y aromático cuerpo de su madre... se despiertan y lloran pidiendo eso, justo eso.
Los bebés necesitan contacto, como una necesidad biológica, no por capricho.



    Y a eso, no le acostumbramos. El bebé ya conoce mis brazos y mi cuerpo, ya sabe que eso es lo que necesita, de manera instintiva. Porque sabe que en contacto con sus padres va a estar seguro.

En cambio, al resto, es a lo que tendrá que acostumbrarse, a estar en el carro, a estar en la hamaca, en el coche... a estar lejos de nuestro cuerpo.

A todo eso le vamos a acostumbrar nosotros, y además, si queremos. La crianza con contacto y cercanía va a proporcionar el entorno óptimo para que el bebé pueda desarrollarse en su máximo potencial, así que... ¿por qué no les ofrecemos aquello que sabemos que es lo naturalmente previsto? ¿Aquello que va a permitirles un desarrollo óptimo?

    Y ahora que te he contado que estar en brazos no es algo a lo que tienen que acostumbrarse, porque viene de serie... reflexionemos: 
¿de verdad alguien cree que puede pasar la primera infancia de su bebé sin cogerle en brazos? Como especie no caminamos hasta que tenemos al menos 1 año...
¿o realmente pensamos o sentimos que cogerles o llevarles en brazos va a ser algo que les perjudique? Si es lo que como especie nos toca, ¿puede ser negativo para ellos como seres humanos?
Y aunque se "acostumbraran", como dice el mito, ¿es malo que un ser se acostumbre a ser cuidado, escuchado, amado?

    Y bueno, si la excusa de los que opinan esto es que no vamos a poder llevarles en brazos toooodo el día, que se lo pregunten a las mamás que portean en exclusiva, aquellas que no usan carrito ;)

Por supuesto, llevarles en brazos es más cansado, pero con los portabebés adecuados y prestando atención a nuestras necesidades cuando porteamos, es posible, claro que sí. Y no por ello estamos desatendiéndonos nosotr@s.

    Siempre digo a las familias una cosa que tengo muy clara, y es que este tiempo en el que nos necesitan tan intensamente es muy corto, pasa en un abrir y cerrar de ojos... y nuestr@s hij@s se merecen, y las madres y los padres nos merecemos, disfrutar al máximo de #LaMagiaDelContacto

"Derribemos el mito" de que son nuestros bebés los nos necesitan, que es verdad, pero nosotr@s también les necesitamos a ell@s, y en mi caso, no he descubierto aún quién necesita más a quién...


    Por último, te dejo con un vídeo muy interesante en el que nos cuentan que los bebés han Nacido para ser porteados.







    Y antes de terminar con esta esta primera entrada sobre los mitos del porteo, ¿te cuento de qué irá la siguiente de esta serie? También va de esto de acostumbrarse............. 

Próximamente...
A algunos bebés no les gusta ser porteados





Y tú... ¿has escuchado consejos sobre no cogerle en brazos?
¿Qué has hecho en estas situaciones?

lunes, 2 de enero de 2017

La Magia del Contacto*


    Este mes estoy de nuevo ante el ordenador comenzando a escribir para el público de Aarti, para ti. Se han dado las circunstancias para animarme a escribir de nuevo, y lo cierto es que me gusta :)

    Llevo toda la semana pensando en el tema sobre el que quiero hablarte, en lo que podría ser más interesante... y me costaba escoger...
Me preguntaba: <<¿Hablo sobre pañales de tela o sobre porteo? ¿Sobre lactancia? ¿O mejor sobre el piel con piel?... ¿Cuento aspectos sobre la maternidad desde el punto de vista de la madre? ¿Del masaje infantil y de su importancia?>>... 

    Como ves, tenía la cabeza echando humo y sin ni siquiera haberme decidido, ni me había puesto a teclear.


Y al final encontré mi tema... ¡Pues claro! Lo que lo conecta todo...
el contacto

Así que te voy a contar cuál es el leitmotiv de A-Brazos, el porqué de estar haciendo lo que hacemos.

    Nuestra forma de enfrentarnos a la maternidad y paternidad es solo nuestra, quiero decir que cada cual escoge de manera voluntaria cómo actuar, cómo responder ante la personita que llega hasta nuestros brazos un buen día.
Pero hay <<opinólogos>> por todos lados. 
Pueden ser personas de tu entorno cercano, o pueden ser expertos, médicos, psicólogos, escritores, etc.
Puedes escuchar a unos, o a otros, o si quieres volverte un poco loco, a todos. Puedes coger un poco de aquí, un poco de allá, y dejarte guiar o acompañar.

    Nosotros en casa hemos ido haciendo según nos sentíamos más cómodos, pero hay algo de lo que nos dimos cuenta muy pronto. Tenemos unos maestros o guías perfectos en nuestros propios hijos.


Os cuento lo que me han enseñado a mí mis maestros, este es el gran aprendizaje que me ha traído la maternidad.

    Un bebé recién nacido es puro instinto, aún no tiene capacidad de ser racional, no podemos hacerle comprender, simplemente te ve, te escucha, te huele, te saborea, te siente.

   Está utilizando la parte cerebral más primitiva, la más instintiva, y sabemos, porque se han realizado estudios científicos sobre este asunto, que la mayoría de las conexiones neuronales se dan durante el periodo de la primera infancia. Es decir, lo que ocurra en esta etapa, va a generar "mejores" o "peores" conexiones cerebrales, lo que establecerá muchos de los comportamientos futuros de esa persona.

    Además, el bebé nace inmaduro a otros niveles, de hecho no puede desplazarse de manera autónoma y la comunicación es muy limitada, por lo tanto, necesita desarrollarse aún un tiempo fuera del útero.

Y nuestra especie, con estos bebés aún inmaduros, ha sobrevivido durante miles de años gracias al contacto.

    Desde el punto de vista biológico, parafraseando a Nils Bergman, <<el medio del bebé es la madre. Nada de lo que el recién nacido hace tiene sentido excepto desde el punto de vista del cuerpo de la madre>>.
Y además, sigue siendo totalmente dependiente durante meses, y va adquiriendo independencia poco a poco.

    Así que nuestro bebé nos necesita, y nos necesita cerca, su instinto le dice que sin nosotros no tiene la supervivencia asegurada, así lo ha dispuesto naturalmente nuestra evolución. Por eso el bebé llora cuando está lejos de nosotros.


    Si le tenemos cerca, si le llevamos en brazos o en un portabebés que respete su desarrollo físico, si le acariciamos y le estimulamos mediante el tacto, si le masajeamos y le ofrecemos nuestra cercanía y contacto, le estamos aportando muchos beneficios. El contacto continuado contribuye a establecer conexiones neuronales en el bebé que estimulan la seguridad, el placer, el amor, la tranquilidad...
... y a nosotros, los padres, nos ayuda a sintetizar hormonas y neurotransmisores que generan confianza, armonía, placer, protección... y todo ello crea un vínculo con el bebé que nos ayudará a cuidar de él de manera segura y amorosa.


En definitiva, todo se hace más fácil y llevadero... y nos enamoramos perdidamente de esa criatura para siempre.

    Por eso, desde A-Brazos difundimos este mensaje, por eso promocionamos el contacto ya sea a través de portear o llevar a tu bebé, del masaje infantil, de las caricias, de la crianza corporal, del piel con piel, de los abrazos, de la lactancia materna...
Como dice una experta en este tema llamada Elena López, <<ayúdame a difundir el contacto>>.

    Te invito a dejarte sentir, a <<escuchar>> lo que tu bebé te está pidiendo, lo que también tu cuerpo mamífero te pide. 
No te digo que hagas de una u otra manera, te animo a que observes vuestra sinergia cuando estáis juntos, a que observes a tu bebé y descubras que tu necesidad de contacto es también una necesidad fundamental, como lo es la alimentación. Este es también nutritivo, le aportará nutrición emocional y afectiva.

    Somos mamíferos, y la crianza en los primeros meses de vida tiene menos de racional de lo que podamos pensar. Déjate llevar por tus instintos y disfruta de este momento de vuestras vidas que pasa tan deprisa, y que por otra parte tiene tanta importancia para tu bebé.

    Como sabes, en A-Brazos te ofrecemos productos y actividades para que colmes de contacto a tu bebé... y también a ti mism@.



Y tú... ¿gozas de La Magia del Contacto?
¿Se han despertado en ti los instintos?

*Artículo originalmente escrito para al revista Arti, revista distribuida en Ibiza. Mayo de 2015