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miércoles, 19 de diciembre de 2018

Mejor con portabebés que en brazos


    Hoy el tema del que quiero hablarte es muy básico, y seguro que si eres de los que coge mucho a tu bebé te interesa. Porque cualquiera que coge a su bebé cuando lo necesita sabe que, aunque sea recién nacido, una no aguanta demasiado con el bebé sin empezar a sentir molestias en alguna zona del brazo, muñeca, hombro, espalda, cuello... 

    La crianza en brazos cuesta. Bueno, igual que puede costar cualquier otra cosa para la que no estemos preparados.

    La verdad es que no me imaginaba yo antes de mis hijos que podría lesionarme las muñecas cargando un bebé de solo 4 kilitos de nada. Pero sí, es una lesión frecuente en madres de bebés chiquitos, os lo prometo, que les he preguntado a algunas fisioterapeutas que conozco ;)

    El dolor y las molestias de llevar al bebé en brazos es uno de los motivos habituales por los que me visitan en busca de un portabebés.
Generalmente alguien les ha hablado del porteo, y vienen a por esa solución práctica. Porque portear tiene poco que ver con cogerle en brazos, ya que el impacto sobre el cuerpo del adulto es distinto.

    Quiero dejar claro antes de pasar a contarte las principales diferencias, que me refiero siempre al porteo ergonómico. Éste es el más respetuoso con nuestro cuerpo.
Si usamos un portabebés que no es ergonómico o usamos de manera incorrecta nuestro portabebés ergonómico, no estamos obteniendo los mismos beneficios en cuanto a la protección del cuerpo del porteador.
Una vez hecha esta aclaración, pasemos a "la chica" de este post ;)


Diferencias entre cargar en brazos
y portear al bebé

-   La diferencia básica radica en el reparto del peso.

    Cuando cogemos al bebé en brazos estamos utilizando principalmente la musculatura de brazos, hombros y zona alta de la espalda, pero si le llevamos mucho tiempo, aunque variemos la postura continuamente, los músculos comienzan a fatigarse.
Evidentemente la fuerza muscular de cada cual será distinta y cuanto más entrenamiento hayamos hecho en nuestra vida, mejor lo llevaremos.
Pero independientemente, cargar el peso del bebé de manera continuada hace que nos fatiguemos y podemos incluso, como os decía, llegar a lesionarnos.

    En cambio, cuando llevamos al bebé con un portabebés ergonómico bien utilizado, el reparto del peso suele ser más amplio. En general cargamos sobre la espalda y caderas, repartiendo de forma más uniforme que si cargamos en brazos.




    En ocasiones puede que usemos portabebés o anudados que no carguen a cadera, como por ejemplo en el caso de la bandolera de anillas, pero a pesar de ello, repartimos de forma más uniforme el peso entre espalda y hombro, y sobre todo, más ampliamente que si usamos solo los brazos.


-   Otra diferencia importante es que porteando vamos a llevar al bebé a una altura adecuada en referencia a nuestro centro de gravedad.

    Porque ¿dónde llevamos al bebé cuando porteamos?

Cuando empiezas a portear escuchas mucho eso de "la distancia de un beso" o "a la altura de los besos". Nos referimos con esto a que la cabecita del bebé ha de quedar a una altura en la que llegues a darle un beso fácilmente. Esto no es en principio, por el bebé, aunque esta distancia sea beneficiosa en otros aspectos, como por ejemplo el vínculo o el aprendizaje de las habilidades sociales. Sino que esta distancia está pensada para adaptar el peso del bebé a nuestro cuerpo de forma que no modifiquemos demasiado nuestro centro de gravedad.


    Así mantenemos una postura fisiológica también para el adulto. Cuando llevamos al bebé en brazos va a ser imposible mantenerle todo el tiempo en el mismo lugar, con lo que vamos a modificar continuamente nuestro centro de gravedad.

    He de hacer un pequeño inciso, pues mientras el bebé es chiquitito llevarle a la distancia de un beso funciona para el adulto, pero cuando ya es más alto, llevarle a la distancia de un beso haría que desplazáramos hacia abajo nuestro centro.
Por ello, te recomiendo un par de "medidas": a la distancia de un beso con bebés pequeños, y con bebés más mayores la "norma" puede ser no bajar el culito más abajo de tu ombligo, cuando llegues a ese punto, tal vez es el momento de empezar a portear a la espalda ;)






-   Como tercera diferencia, el correcto ajuste del portabebés hace que llevemos al bebé bien pegadito a nosotros, lo que ayuda a mantener en su lugar nuestro centro de gravedad

    Este punto está relacionado con el anterior pero en este caso me refiero a cómo adaptamos al bebé a nosotros, a la tensión que ejercemos en el portabebés para llevar al bebé pegadito.
Suelo decir en las asesorías que vas a sentir como si hubieras vendado vuestros cuerpos juntos, para que imagines esa sensación. El bebé va a ir bien pegado para evitar balanceos que hagan que tu cuerpo tenga que readaptar sus movimientos a cada paso.


    Así, además de por mantener la postura, tensarás o ajustarás el portabebés para que el bebé no se separe de ti y la carga del peso sea más confortable.
En el caso de llevarle en brazos, no puedo imaginar cómo podrías llevarle todo el tiempo tan pegadito a ti como cuando porteas. El bebé en brazos tiene mucho más movimiento.


-   Y por supuesto, la última diferencia que quiero destacar, y que puede que esté por encima de todo lo demás, es que, además de ofrecerle brazos más cómodamente, ¡¡¡tendrás las manos libres!!!



    Como ves, portear bien es más cómodo que llevar al bebé en brazos, y más práctico, por eso lo de MEJOR CON PORTABEBÉS QUE EN BRAZOS.

    De todas formas, no quiero que todo parezca de color de rosa, pues hay algo que no podemos obviar, y es que portear requiere, de cuatro cosas fundamentalmente:
1- TENER UN PORTABEBÉS ERGONÓMICO
2- QUERER USARLO
3- APRENDER A HACERLO
4- PRACTICAR MUCHO
La verdad es que básicamente es cuestión de GANAS, y lo demás viene solo...

    Y bueno, llevar al bebé en brazos no requiere más que hacerlo, porque ¿cómo imaginar una crianza sin cogerle? Para mí es imposible :)

    Es cierto que mi manera de criar ha sido de mucho contacto y de muchos brazos, entonces, para mí han sido totalmente imprescindible los portabebés, porque sino hubiera acabado con mi cuerpito muy maltrecho...




Y tú... ¿has probado las diferencias?
¿Piensas, como yo,
que mejor en portabebés que en brazos?     


    

martes, 10 de abril de 2018

Colocar las anillas de la bandolera


    Pues hoy te traigo desgranado otro de los tips de porteo que como saben los miembros de la comunidad de primera mano, ofrezco cada viernes en directo en A-Brazos en Tribu.
Al final del post te dejaré el enlace al vídeo del canal.

    Esta semana hablamos de nuevo de bandolera :)
Si me conoces, ya sabes que personalmente me gustan mucho para determinadas etapas del porteo, y que sé que es un portabebés que una vez dominas es muy sencillo y rápido de utilizar. Pero también te he contado en alguna otra ocasión que probablemente necesitarás conocer bien los entresijos de su ajuste correcto para sentirte cómoda y segura con ella.


    Por eso el tip de hoy es interesante para todos aquellos usuarios o futuros usuarios de bandolera, ya que es importante acomodar bien las anillas sobre nuestro cuerpo, puesto que son un punto de reparte del peso importante.

    Hay un lugar en el que por la estructura de este portabebés es más cómodo dejar las anillas una vez tensado y ajustado. Éste es el espacio que se encuentra entre la clavícula y el pecho, que no tiene una distancia fija, ya que puede variar en función del tamaño y la complexión de cada persona.

    Si dejáramos la anilla más arriba, además de suponer un cambio en el reparto del peso en el hombro y tal vez mayor presión en dicha zona cuando tensamos, puede que pisemos con las anillas el hueso de la clavícula y nos resulte molesto e incluso doloroso. Recuerda que las anillas son metálicas...

    Si la anilla nos queda demasiado abajo vas a notar que el portabebés tira de tu hombro hacia delante cuando tenses, con lo que no será tan cómodo, pero además puede que la anilla quede pegada a tu pecho, molestando en esa zona.

    ¿Y qué es lo que suele pasar habitualmente?
Nos cuesta que las anillas terminen en el lugar deseado.

Con este tip te traigo algunos trucos para conseguirlo. ¿De lo que voy a hablarte en este vídeo?:

- Dónde deben empezar las anillas para que terminen dónde quieres

- Por qué mantener la tela bien ajustada en la espalda, sin holgura mientras ajustamos

- Cuánta tela dejar en la bolsa


    Recuerda que si te quedan dudas, puedes ponerte en contacto conmigo :)
Y si te apetece, comenta, comparte o suscríbete al canal, que eso me ayuda a seguir motivada trabajando para ti con todos estos recursos para que aprendas a portear bien.








martes, 20 de febrero de 2018

Porteo fisiológico, también para la reciente mamá



    Empiezo contándote que este es un post destinado a las madres, pues son las que han de tener especial cuidado con cómo portean en el postparto.

    Ya hace un tiempo que indago un poco más allá de lo que hasta ahora sabía, es uno de los motivos de que me formara en una nueva escuela de porteo, tratar de encontrar respuestas a mis preguntas.

    Siento que el porteo ha de ser cómodo, respetuoso y útil. Que hemos de mantener al bebé en la mejor postura en función de su etapa de desarrollo, pero hay algo de lo que solemos olvidarnos las madres, y es algo muy habitual en todas las historias: nos olvidamos de nosotras.

    Queremos lo mejor para el bebé, queremos seguir con nuestro día a día en nuestro hogar, manteniendo la casa limpia o llevando a hijos mayores al cole, y por supuesto, queremos poder hacer esto combinándolo con una crianza amorosa y con tacto, escuchando las necesidades de nuestro recién nacido.
    Por ello buscamos portabebés, porque son prácticos, porque me dan manos libres de nuevo, porque me permiten seguir con la rutina... y todas esas cosas que ya sabes porque las has leído en mil sitios.


¿Y qué pasa cuándo ha nacido el bebé y yo... yo estoy recién parida?


Quiero cuidar de mi bebé y a la vez tener los beneficios de las manos libres.
Quiero hacer todas esas cosas que he leído que se puede hacer porteando.
Quiero eso que me han dicho que es lo mejor.

Y claro que es mejor, pero ¿es ahora el momento?

   El embarazo y parto traen consigo importantes cambios en el cuerpo, cambios que no se restablecen de la noche a la mañana. El día del parto no volvemos a ser las que éramos sin más.
Y supone, además de cambios por fuera, cambios por dentro.



    El cuerpo debe adaptarse al peso extra, al volumen que ocupa el bebé en el vientre, debe prepararse para acompañar al bebé en el parto, y finalmente abrirse para dejar paso a su nacimiento.
Y es importante que seamos conscientes de estos hechos y más aún de cómo cuidarnos para mantener nuestra salud.



    Sin hablar aún de portear, enumeremos algunas de las cosas que ocurren en el organismo en embarazo y parto:

- Cambios en el centro de gravedad por la nueva distribución del peso
- Recolocación de los órganos internos
- Cambios en el suelo pélvico, que ha de sostener mucho más peso del que es habitual, además de que debe distenderse y relajarse para permitir el paso del bebé a través del canal del parto
- Cambios en la musculatura de la faja abdominal por el aumento de volumen
- Ligamentos distendidos por causa hormonal

    Además, el parto va a afectar a la recuperación de manera distinta en función de cómo se de. Es decir, no será lo mismo si el parto es fisiológico que si el nacimiento es intervenido o se da con cesárea.

    Por todo esto, hay que estar atenta a la recuperación y cuidar el cuerpo en este momento delicado en el que necesita ser tratado con mimo para no perjudicarlo y evitar posibles consecuencias negativas en la salud.


    Pero... ¿qué más ocurre en el postparto?

    Tenemos un bebé que requiere ser cuidado desde el contacto, como ya te he contado en muchas ocasiones. Su necesidad de contacto es básica, y para satisfacerla, debemos tenerle cerca, en brazos.
    Y como vivimos lejos de "la tribu", en muchas ocasiones sin ayuda de nadie más, solo papá y mamá... y por desgracia la mamá suele quedarse sola tras pocas semanas de nacido el bebé... es ella quien tiene que seguir haciendo todo lo demás a la vez que cuida del bebé. Cuando quizás lo natural sería descansar junto al bebé unas semanas en las que ella aún está en pleno proceso de recuperación y reestabilización.

    Pretendo con este post descubrirte esta realidad que tendríamos que tener muy en cuenta a la hora de iniciarnos en el porteo, sobre todo de forma temprana.
    Porque claro que se puede portear en el postparto, pero hemos de poner atención para encontrar la mejor manera de hacerlo para nuestro caso particular. Y desde ya te digo que la mejor manera incluiría una visita a un fisioterapeuta especialista en suelo pélvico, para que valore tu estado físico tras el nacimiento del bebé y así escojas con la información en la mano la opción de porteo más adecuada a ti y tus circunstancias personales.

    En general, yo te recomendaría optar por porteo no hiperpresivo® (un poco más abajo te cuento sobre este término), esté como esté tu suelo pélvico, al menos las primeras semanas. Así vas a cuidar a tu cuerpo en este momento especialmente delicado.
Sobre todo, estar atenta en este sentido si el parto ha sido intervenido o una cesárea. Escuchar a tu cuerpo es importante, pero es cierto que hoy en día... quizás no estamos demasiado acostumbrados, así que hay que andar con ojo con esta recomendación.


    Si tenemos mucha conciencia corporal, si en nuestro día a día previo hacíamos un trabajo con el cuerpo, puede que seamos capaces de sentir y escuchar más profundamente.

    Si no es así, no pasa nada, simplemente toma esta recomendación:
Ofrécele contacto a tu bebé de todas las maneras que se te ocurran. La lactancia, el colecho, el masaje, ... y portea de a poquito, de forma gradual, y sobre todo siendo consciente de que debemos proteger nuestro cuerpo distinto tras el parto.

    No quiero decir con esto que no debamos portear en el postparto, por supuesto que podemos. El porteo es una solución práctica, natural y maravillosa para este momento, solo que hay que ser consciente del momento que vivimos las madres para poder cuidarnos a la vez que porteamos.

    Y dirás... "pero si el porteo es tan antiguo como la humanidad, ¿por qué ahora hay que mirar tanto cómo está nuestro cuerpo para poder portear?"

Y yo te respondo en base a mi intuición y formación:

    Las mujeres de antes no eran sedentarias, estaban mucho más en forma que en la actualidad, se movían más y no pasaban tantas horas sentadas. Esta posición no hace "trabajar" de manera natural a la musculatura del suelo pélvico.
    Además, de manera instintiva, eran respetuosas con su cuerpo en relación a llevar a sus bebés, ya que el porteo tradicional ha sido básicamente a la cadera y quizás a la espalda. La forma que tenían de cargar el peso del bebé sobre el cuerpo era lo más respetuosa posible con la situación del postparto.
    A pesar de que probablemente ellas porteaban más que nosotras, a nosotras nos puede suponer muchos más problemas, por nuestro estado físico de base y por la manera que tenemos de cargar el peso.
    Hay otro punto importante, y es que portear era algo habitual para las mujeres desde la antigüedad, algo que simplemente era una forma de vida. Era una práctica que habían usado con sus hermanos, primos, vecinos... y que habían visto hacer desde bien pequeñas, y que ellas habían hecho desde bien pequeñas, portear a los otros niños. No se sentían inseguras cuando llegaba el bebé, no necesitaban una asesora. Ellas simplemente hacían lo que ya habían aprendido hacía tiempo.
    Hoy el porteo es algo desconocido hasta que nos enfrentamos a la maternidad por primera vez. Y si tenemos las ganas de probar, hemos de aprender de cero una forma de hacer que nunca antes hemos visto, o que hemos visto casi de refilón.

    Y como soluciones prácticas, quiero hablarte de un término que es interesantísimo conocer.
    Con el crecimiento del sector del porteo, y el conocimiento que han ido adquiriendo muchas de las formadoras de asesoras y las propias asesoras de porteo, hemos empezado a preocuparnos por respetar también la fisiología del adulto más allá de cuidar nuestra espalda frente a la carga del peso.
    Hoy las formaciones de porteo más al día tratan temas como el que hoy quiero traerte hasta aquí para reflexionar, el porteo no hiperpresivoⓇ*.

    Es una marca registrada de Nohemí Hervada, que acuñó por primera vez interesándose por lo que ocurría en el cuerpo del adulto al cargar el peso del bebé con la ayuda de un portabebés.


    Porque no es verdad que el porteo no tenga repercusión sobre nuestro cuerpo. Sería inverosímil planteárselo.


    Como antes te comentaba, tenemos que ser conscientes de cómo el porteo podría perjudicar a la faja abdominal y al suelo pélvico, estructuras que necesitamos tener en buen estado para no sufrir las consecuencias a medio y largo plazo.

    Para ello, hay formas de portear o portabebés que son más respetuosos en este sentido.
    Lo ideal, que busques portabebés que no den vuelta alrededor de tu cintura, como podría ser una bandolera o un fular con determinados anudados. Y si puedes portear a la cadera, mejor que delante o a la espalda, puesto que la carga del peso se da sobre otras estructuras óseas.
    
    Si necesitas más información en este aspecto, recuerda que puedes consultar por nuestras asesorías de porteo.






Y tú... ¿has tenido en cuenta tu recuperación para portear?
¿Estás buscando una opción respetuosa con tu cuerpo?


*Porteo no hiperpresivoⓇ es una marca registrada de Nohemí Hervada.


viernes, 13 de octubre de 2017

POR QUÉ PORTEAR


    Este post es para aquellos que necesitan argumentos en favor del porteo y del contacto en la crianza.

Ya sea porque quieras asegurarte de que escoges la mejor opción para tu bebé, ya sea porque quieres tener la evidencia en la mano para responder a todos esos "opinólogos" que nos salen a las madres de debajo de las piedras, jeje


    Te traigo un poco de evidencia, y también las razones que en mi opinión hacen del porteo una herramienta tan útil y única en la crianza.


    Quiero primero aclarar una cosita. Nuestros bebés no se pueden desplazar por sí mismos hasta muchos meses tras su nacimiento, y lo que la naturaleza tiene previsto para nosotros es que acarreemos al bebé, que le llevemos en brazos. Entonces, aunque vayamos a hablar de ventajas o beneficios, más que eso, es que la crianza que nos viene de serie es la crianza en brazos. 
Privar al bebé del contacto que necesita es lo que podría tener perjuicios.

    
    Y ya sin más preámbulos, ya tienes aquí el listado de "beneficios" del contacto, y por lo tanto, de llevar al bebé cerca.


BENEFICIOS PARA EL BEBÉ


- El cuerpo de la madre es sin lugar a dudas, su hábitat natural (en su defecto, el de otro cuidador que se convierta en una figura de apego)

Es evidente que el regazo de mamá es el mejor lugar para un bebé que ha pasado 9 meses en el vientre materno. Allí tiene todo lo que necesita. Tiene el olor de mamá, su calor, la contención de sus brazos y el alimento diseñado exclusivamente para él. Tiene los cuidados que necesita y es capaz de poner en marcha las estrategias que trae de serie para poder desarrollarse. 
Y decía que es evidente porque hace años que hay evidencia científica al respecto del piel con piel y del contacto, por ejemplo, puedes leer a Nils Bergman*





- La seguridad es estar en brazos

Solo en este lugar donde el bebé siente la oportunidad de sobrevivir. Cuando el bebé nos pide brazos tiene su sentido evolutivo, pues a lo largo de la historia de la humanidad, los bebés que lloraron instantáneamente cuando su madre les dejó en algún lugar, sobrevivieron. De los que no lloraron se encargó la selección natural, por eso han llegado hasta nuestros días los genes de los bebés que pedían brazos, y por eso siguen pidiéndolos, porque la genética les dice que esa es la mejor manera de actuar.




- La transición al mundo fuera del vientre de mamá es más sencilla

Si lo piensas, hay un cambio enorme entre dentro y fuera. Ruidos, luz, frío o calor, hambre, empezar a respirar... El porteo puede ser una manera de ofrecerle un espacio más contenido, tranquilo y cerca de lo que ya conoce.



- Al recién nacido aún le queda mucho desarrollo fuera del útero

Sus sistemas corporales lo harán de manera óptima en contacto, siendo porteado. La posición en la que porteamos, la posición ranita, es la más adecuada porque es la fisiológica y la que adoptan naturalmente. Ideal por ejemplo para el crecimiento y fortalecimiento del sistema musculoesquelético o para el buen funcionamiento del sistema digestivo.



- El bebé es atendido de una forma más precisa e inmediata

El porteador aprende a interpretar sus señales de manera más rápida y efectiva si mantiene al bebé en contacto estrecho, mejorando la satisfacción de las necesidades del recién nacido. 



- El bebé aumenta la confianza en los demás

El bebé se siente escuchado y atendido: "Me escuchan, y me cuidan bien, soy importante para los demás"
Esto es vital para la supervivencia, pues somos seres sociales que hemos de cuidar unos de los otros para que la "tribu" o sociedad salga adelante. 
La crianza en brazos nos va a aportar una buena base de apego seguro** 



- El sueño del bebé es más profundo y tranquilo cerca de su cuidador que en cualquier otro lugar

Y esto es muy bueno para su desarrollo, dado que cuando se establecen las conexiones neuronales es durante el sueño, asimilando los aprendizajes. Ayudamos a su crecimiento y desarrollo acompañando este sueño feliz :)






BENEFICIOS PARA EL PORTEADOR


- Nos ayuda a crear o a mejorar el vínculo

Algo infinitamente necesario para criar y cuidar bien, de hecho, es imprescindible en nuestra especie, así como en el resto de los mamíferos. Sin vincularse con el bebé, pueden aparecer relaciones disfuncionales u otras alteraciones de comportamiento en los bebés***
Estamos programados para que se ponga en marcha una cascada hormonal basada en la oxitocina, tanto en el bebé como en los adultos, y esta hormona se libera en gran medida gracias al contacto corporal. Gracias a ella nos vinculamos fuertemente con el bebé y la entrega de la maternidad y la paternidad es más sencilla de adecuar a nuestra vida.
Si no se da así, podemos sentirnos superados por la situación en el postparto y la crianza se puede hacer muy cuesta arriba.



- Aumenta la confianza en nuestra capacidad de cuidado

Como creamos un fuerte vínculo, y además tenemos cerca al bebé para comprender mejor y más rápido qué necesita, nos sentimos más confiados y capaces, con lo cual acabamos siendo mejores cuidadores. Es la pescadilla que se muerde la cola pero en positivo :D



- El bebé llora menos

Ya que como te decía antes, cuidamos de él de forma más efectiva y no necesita usar el llanto para decirnos qué le ocurre o demandar algo que necesita.
Así, la maternidad y paternidad es más gozosa, pues sentimos que todo fluye mejor.



- Nos permite tener las manos libres

No necesito explicar este punto, seguro ;) Pero por si acaso, podemos seguir haciendo muchas cosas con nuestras dos manos, a la vez que cuidamos del bebé continuamente.




- Ayudamos al establecimiento de la lactancia

Poniendo en marcha las hormonas específicas gracias al contacto, además de ofrecerle al bebé una lactancia realmente a demanda. El alimento está siempre a punto y cerca, con todas las oportunidades para mamar que el bebé necesita, ya que es así como se establece la lactancia, según la demanda del bebé.






- Porteando podemos llegar allí donde nos propongamos

Sin necesidad de pensar si se puede llegar con un carro, o de cansarnos llevando al bebé en los brazos porque no se puede acceder con otros dispositivos.




Todo lo expuesto hasta aquí, como podrás imaginar, nos permite finalmente acercarnos a la maternidad y paternidad de forma más relajada, más confiada y más feliz.
Ponemos en marcha la cascada hormonal del cuidado, en que la oxitocina es el máximo exponente, y como a esa hormona le dicen por ahí la hormona del amor... ❤️


A todo esto yo lo llamo #LaMagiaDelContacto y es lo que quiero hacer llegar a cada familia con la que me cruzo.
Evidentemente a cada uno el porteo le aporta unas cosas, pero cada una de ellas es mágica, ¿o no?


Y un último consejo.................. 
puede que necesites ayuda para encontrarte con esa Magia, estaré encantada de atenderte ya sea en Ibiza o de forma online, desde A-Brazos.

~ Porque a veces, una asesora te descubre formas de comenzar que tú no imaginabas

~ Porque aunque sea precioso esto de portear y ofrecer contacto, algunas veces se nos atraganta y necesitamos un poco de ayuda

~ Porque te aseguras de hacerlo bien


Así que #PonUnaAsesoraDePorteoEnTuVida





* Si quieres saber más al respecto, te recomendamos pasar a visitar su página web.
** Pasa a descubrir a John Bowlby y la teoría del apego
*** Los estudios de Harlow con monitos pueden extrapolarse fácilmente al ser humano... Puedes verlos AQUÍ. Pero también hay algunos estudios hechos observando a los bebés humanos en orfanatos en los que no tenían suficiente contacto corporal