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lunes, 6 de marzo de 2017

Nuestra pequeña superviviente, por Amparo


    Hoy traigo un regalo. Un regalo que me han hecho a mí, y que yo quiero hacer extensivo a todo el que me lea. A ti, que estás a punto de encontrarte con tu bebé. O a ti, que hace semanas que lo tienes en los brazos.
Te pongo en "antecedentes" ;)

    Cuando conocí a esta familia me sentí feliz de poder acompañarles, de poder ofrecerles mi ayuda.

Era de esas historias en las que sabes que el contacto va a ser clave.

    No solo por los beneficios más "mundanos" del porteo y la cercanía, como pueden ser las manos libres y o el sueño más apacible. En este caso, el contacto continuado les iba a ayudar a sanar, estaba segura.

    Desde esa primera visita ha habido muchas más, convirtiéndolos en algo más que clientes. Ellos son amigos ya. Hemos hablado muuuuucho, nos hemos reído, y hemos llorado. Esas lágrimas que han salido en ocasiones, han sido liberadoras, y creo que todos nos hemos sentido en confianza con ellas.

    Mi trabajo es ayudar a las familias a encontrarse con aquello que yo llamo #LaMagiaDelContacto . Algo que, por otra parte, es distinto en cada caso, y eso también es mágico en si mismo.
En este caso, Amparo te muestra una parte de esa magia, una que a mí me parece maravillosa, porque nos ayuda a sanar emociones, a encontrarnos con la maternidad que nos ha tocado de manera más fluida, ayudándonos a liberar lo que nos sobra, y a vincularnos con nuestro bebé de manera intensa y profunda.

    Te dejo con ella, que te contará mejor que yo sus sentimientos. Es un relato muy puro, de una mamá que vivió un duelo a la vez que un encuentro, y que tuvo la suerte de aferrarse a su pequeña con todo su corazón, con todo su cuerpo.


<< Noa llegó a este mundo demasiado pronto... a las 34 semanas... y no porque ella decidiese hacerlo, sino porque su ALMA gemela, aquella que la acompañó durante toda su etapa en mi vientre, dejó de latir... Mi pequeña superviviente nacía con 1,600 gr, había crecido poco las últimas 4 semanas... pienso que la tristeza le impidió crecer más y se quedó con el mismo peso que su hermanita al volar...

Mis principios como madre fueron duros, muy duros... incubadora, miedo, inseguridad, duelo... pero Noa hizo que las fuerzas afloraran por algún lugar... Horas y horas de piel con piel hicieron cada vez más fuerte nuestro vínculo y ella fue ganando peso...
25 días nos costó comenzar con la lactancia materna... nos debíamos un regalo así y ¡lo conseguimos!

A día de hoy, con 9 meses, es una niña totalmente acorde a su edad. Siempre he pensado que aquel piel con piel prolongado y la lactancia materna a demanda fueron fundamentales... pero sin olvidarme del maravilloso porteo...
Gracias al porteo hemos podido 'sobrevivir' a sus primeros 6 meses de llantos diarios: ¿cólicos? ¿duelo? No lo sé, pero ¡no sé qué hubiese hecho sin portear! Cerquita de mamá y papá se dormía, se sentía segura... y nosotros ¡más!

Hoy, seguimos porteándola ¡TODOS los días! No sé quién disfruta más... sobre todo ese momento en el que ves cómo se le van cerrando los ojitos con una sonrisa...

Por fin puedo decir que empezamos a disfrutar de TODO lo que nos da... Tiene un ALMA gemela que la cuida desde el cielo y unos papás en la tierra que se desviven por ella...

Gracias Carol por todo lo que nos has enseñado y por ayudarnos a compartir algo tan maravilloso con nuestra hija... eternamente agradecidos. >>


Gracias familia, sois preciosos, me ha encantado acompañaros... y deseo seguir haciéndolo.
Noa, gracias por todo lo que nos has traído a tod@s... Y gracias también a Alma, que sigue bien presente en el corazón de esta familia <3





Y tú... ¿nos cuentas qué os ha aportado a vosotros el contacto?
¿Cuál es la magia que tiene en tu caso?


miércoles, 14 de diciembre de 2016

El vínculo, por Marta Selas


    Hoy son sentimientos a flor de piel los que te traigo: orgullo, admiración, amor... AGRADECIMIENTO INFINITO Y PROFUNDO.

    Tengo el placer de presentarte a mi hermana, Marta, y lo que ella siente por su bebita, mi sobrina, Ari. Una niña que no ha dejado de recibir Amor desde el mismo instante en que fue tomada en los brazos de su madre, y que ha traído muchos aprendizajes, además de entregar también todo su amor a esta familia.

    No digo más porque ellas, por medio de las palabras de la mamá, van a llenar tus ojos de lágrimas, estoy segura.

<<    Llevarte en mi vientre, sentirte crecer, tranquilizarte con mi respiración, cerrar los ojos y notarte flotar, pensarte a ciegas, mimar cada día el vínculo. 

Y entonces naciste tú...
...y en ese mismo instante todos los sentimientos que había tenido al llevarte dentro de mí me supieron a poco. Porque al ver tu cara, al sentir tu piel pegada a la mía, al mirar tus ojitos, al olerte... ¡todo se magnificó!

    Por fin estabas aquí, por fin fui realmente consciente de ti, de tu grandeza. Una emoción enorme embriagó todo mi ser, y desde ese mismo instante solo podía mirarte y no hacer nada más.

    Tú solita te fuiste abriendo camino para llegar a mi pecho... y cuando lo conseguiste, un nuevo giro en la rueda de los sentimientos.

Otra vez éramos una
De nuevo unidas, aquí estaba el vínculo, una vez más.

    Una hora y media a solas, una hora y media de intimidad familiar. Papá, tú y yo. Una hora y media de reconocimiento, de escuchar nuestras voces sin eco, de sentir nuestras pieles mucho más cerca, de encontrarte con papá sin intermediarios. Nuestros primeros momentos de familia y siempre sin dejar de mirarnos.
Una hora y media en la que parecía que el tiempo había decidido esperarnos en nuestro retiro, para dejarnos hacer más estrecho el vínculo.

    Y de repente, subidas y bajadas en ascensores, al igual que en mis sentimientos, para llegar a una habitación (que no iba a ser las nuestra) en la que nos esperaban familiares deseosos de verte y de poder tocarte. 
La puerta siempre abierta, la habitación nunca vacía. El vínculo esperando agazapado entre las sábanas a que llegara la noche para poder acercarnos un poquito más.
Y yo me sentía cada vez más perdida entre los conocimientos que había adquirido en unas clases cuadriculadas. Unas clases para todas las mujeres embarazadas, sin distinción, sin hacer hincapié en las individualidades de cada caso, de cada parto, de cada vínculo. Unas clases obsoletas al fin y al cabo.
Cada vez más perdida escuchando consejos, que distaban mucho de lo que yo había aprendido, incongruencias. Cada vez más perdida...

    Yo, una mamá primeriza, inexperta a los ojos de la mayoría, sin haberme empapado lo suficiente de los conocimientos necesarios acerca del parto, de la lactancia, de la crianza... Para el resto una mujer moldeable, domable, a la que legarle en conocimientos todo lo que hay que saber para actuar como una madre. Como si fuese así, como si hubiera una sola forma de hacer, como si todas las crianzas fueran la misma.

    Entonces, entre todos esos sentimientos que me invadían y que me hacían pensar que el vínculo estaba cada vez menos latente, una sola frase: 
"Haz lo que sientas, déjate llevar"

    Y después de un par de semanas sintiéndome perdida, fuera de lugar, desconocida para mí misma, no sabes cómo agradecí esas palabras. Me abrieron la mente, el corazón y el alma a SENTIR. A darme cuenta de que no había una manera buena y una manera mala de hacer las cosas con mi bebé. Que estaría bien hecho si yo sentía que estaba bien, si ella sentía que estaba bien.

    Y así aprendí a hablar con el vínculo, a mantener conversaciones y discusiones que nos llevaron a crear algo mucho más fuerte, más sólido, más nuestro.

    Quizá todo habría llegado de forma natural, porque ahora sé que lo llevaba dentro. Yo tuve la suerte de tener a esa persona cerca, que no quiso hacer el camino por mí, sino que me iluminó para que yo lo hiciera con mi niña. Desde aquí, GRACIAS.

    A partir de ese momento, ya vino todo rodado. Te conocía y me conocías. No he vuelto a sentirme perdida.


Y si alguna vez he podido despistarme en nuestro camino juntas, te he cogido con dulzura, te he pegado bien a mi cuerpo y te he envuelto en nuestro fular.
...Ese que se ha convertido en nuestro mejor aliado
En nuestro nuevo nexo de unión.
En nuestra manera de estrechar el vínculo.

Muchas veces, simplemente para ver pasar la vida juntas mientras paseamos. Otras muchas, para calmarnos, sentir nuestros cuerpos y acompasar nuestros suspiros.
Siempre práctico, pero sobre todo, siempre cálido.




   Y así vamos viviendo día tras día de tus cuatro mesecitos... amamantando el vínculo, porteándolo para hacer crecer lo que el cordón un día unió. >>



Y tú... ¿has descubierto el vínculo?
¿Te has dejado llevar por tu instinto?

jueves, 10 de marzo de 2016

Una historia como otra cualquiera


   Este es un post personal pero podría ser perfectamente extrapolable a tu vida. Te lo aseguro.
Lo lanzo hoy porque hace 10 años que empezamos nuestra historia de amor, y desde luego, nuestros hijos son los frutos más dulces que pudo dar... GRACIAS POR COMPARTIR LA VIDA A MI LADO.

   Yo era una persona "normal", con aficiones "normales" y con una visión de la vida la mar de "normal". Pero ocurrió algo en mi existencia que cambió por completo todo lo que yo era, todo lo que yo creía, todo lo que yo pensaba que sabía, todo mi alrededor, mi mundo por completo... LLEGARON MIS HIJOS. 

   Y sí, las patas se pusieron hacia arriba, el cielo estaba abajo, todo se puso del revés. Fue como si hubieran metido en una batidora todo lo que yo creía importante o básico en mí, y lo hubieran transformado en otra cosa al terminar de batir.
Yo no creía que la maternidad iba a traer tal cambio a mi vida. Es posible que tú tampoco :)

Y entonces empecé a sentir cosas nuevas.


   El amor que había conocido hasta ese entonces se quedaba pequeño, quería mucho más a mi otro yo, al hombre con el que comparto mis días, porque tenía la sensación de que mi corazón había crecido, o cambiado, o algo. Pero sobre todo, había descubierto una nueva manera de amar, una muy especial, que te remueve mucho, y que te llena por dentro de una luz cálida y apacible. Esa que cuando miras el sueño de tu recién nacido en tus brazos se ve en el fondo de tus ojos.
Yo empecé a sentirme distinta por dentro. Algo que aún no podía explicar con palabras, pero había algo que me daba patadas y recolocaba cada cosa en su sitio, un sitio distinto del que había ocupado hasta ese momento. Las emociones estaban en constante cambio, pero a pesar de ello, había una llamada desde lo más profundo de mí a cuidar de ese bebé con lo mejor de mí. Y "eso" que era lo mejor de mí... era totalmente desconocido por mí misma hasta aquel momento.

   Poco a poco fui despertando del desconcierto de los primeros días y me iba dando cuenta de que yo, en esencia, ya era distinta. Escuchaba cosas que me decía mi cuerpo como nunca antes lo había hecho, me entregaba a amamantar y a cuidar de un bebé al que pensaba que no sabía cuidar, pero mis actos decían todo lo contrario. Sabía cuidarlo, eso estaba en mí... y en él. 
No tardé en descubrir que mi bebé me decía muchas cosas, me guiaba en el camino. Por supuesto, todo esto que te cuento no llegó como una luz que baja del cielo y me ilumina. Quizás una parte sí fue pura iluminación mesiánica, otra parte llegó de mujeres que se prestaban a descubrirnos su saber de manera amorosa.


   Así, poco a poco, fui descubriendo #LaMagiaDelContacto

   Empezó con una lactancia complicada, un bebé con anquiloglosia y una micrognatia muy pronunciada. Yo peleé por esa lactancia hasta conseguir que fluyera durante 19 meses maravillosos.

Fuimos descubriendo que nuestro bebé no era como nos contaron que eran los bebés, y un día nos resultó más sencillo dormir a su lado de verdad que a su lado de mentira, con una cuna de por medio. Así que empezamos a disfrutar del colecho con un poco de reparo al principio (¿y si se acostumbraba?) y con tranquilidad y descanso después de ver que los que nos acostumbrábamos felizmente éramos nosotros. Y eso no pudo cambiar cuando llegó la pequeña de la casa, porque ¿cómo íbamos a separarnos de uno, de cualquiera de nuestros cachorritos? Así que decidimos ampliar el espacio y empezar con el colecho a lo grande, cama familiar.

   Al inicio de la crianza del mayor me sentía con la necesidad de compartir con otras mamás recientes, mamás y papás con los que compartiera las mismas inquietudes, que sintieran esto que yo estaba sintiendo y que me parecía tan raro pues nunca nadie me había hablado de dormir con el bebé, de amamantar a pesar de las dificultades, de querer tener a tu hijo encima todo el tiempo posible... Y necesitaba no sentirme taaaan diferente... 
Ahí es cuando me di cuenta de que no era tan diferente, y que mi hijo era como todos los hijos, que pedía las mismas cosas que pedían todos los bebés. Lo que me ocurría a mí, también les pasaba a otras mamás, sentíamos que nuestros bebés nos necesitaban, pero de una manera intensa, corporal diría... y ahí fui descubriendo términos que antes ni me hubiera parado a escuchar, crianza natural, crianza corporal, masaje infantil... PORTEO ...

   Tengo que hablar del porteo de forma más protagonista porque despertó en mí un instinto muy dormido. He de decirte antes de seguir, que yo no pretendía portear. Sí, has leído bien, yo no tenía intención de portear. Era más el papá que tenía ganas de llevarles cerca (siempre hemos dicho que él estaba más conectado con el instinto que yo antes de todo este desbarajuste).
Pero... un día llegó a nosotros un fular tejido de manos de una mujer que se haría importantísima en nuestras vidas (gracias Paula, te queremos)... y tras haber peleado un poco con una mochila "colgona" que no nos convenció, decidimos probarlo. Ese día nos salió fatal (no tengo las fotos para corroborarlo). Al siguiente decidimos que era demasiado para nosotros en ese momento y fuimos a la búsqueda de algo más "fácil" de nuevo a casa de Paula, que nos atendía con amor y pasión por lo que hacía. 
Empezamos a usar un fular semielástico que nos encantó <3. Si hoy me viera a mí misma porteando con él me descubriría corrigiendo muchísimas cosas, estoy segura. Pero a pesar de ello, despertó en mí algo profundamente guardado, el poder del contacto intenso y continuo que tiene la piel sobre nuestras vidas.

   Comencé a vivir mucho más feliz mi encuentro con la maternidad. Me encontré con una madre distinta, más tranquila, más relajada, más entregada.
El porteo me regalaba piel, caricias, besos, pero sobre todo me regalaba CONFIANZA. El porteo fue la magia que me hizo terminar de conectar con mi bebé.


La Magia del Contacto se presentó ante mí como un auténtico Regalo.




   Y sí, al final porteé a mi hijo, le porteé incluso estando embarazada de la peque, porque para mí el porteo se convirtió en un estilo de vida, era imprescindible. Necesitaba sentirme cerca de mi cachorrito y sentía que él también estaba mejor cerca de mami.





   Por eso, cuando llegó mi niña no había dudas, de hecho, había comprado un fular cuando aún no estaba embarazada, para ella :)


La llevamos desde el segundo día de nacida, y ella vivió envuelta en un fular hasta que por sí misma empezó a pedir más espacio cuando quiso explorar el resto del mundo. La crianza en brazos ha facilitado mucho mucho mucho nuestra vida, nos hemos sentido cómodos, vinculados, tranquilos, confiados, capaces... He podido seguir junto a mi hijo mayor mientras la peque era atendida segundo a segundo en sus necesidades. Hemos vivido experiencias que de otra manera no podríamos haber vivido. El contacto me ha regalado una bebé feliz, que se sentía tan segura al lado de mamá que cuando quería dormir, lo hacía, que cuando quería tetita, la tomaba, que cuando quería estar activa y haciendo carantoñas a las personas con las que yo me relacionaba, lo hacía. He trabajado en A-brazos con ella en un fular, o en una mochila, o en una bandolera. Hemos vivido el primer año de vida como una sola, respetando sus necesidades (y a la vez las mías), fundidas y en simbiosis.

   Y ya sabes que yo no me esperaba ESTO, yo no me esperaba Amor tan grande, no me esperaba esta Magia, no esperaba que la Piel pudiera traernos tantas cosas buenas... No sabía que esta Yo amorosa y entregada existía. 
Mis dos pequeños han traído muchos aprendizajes, uno de ellos es el de sentir cuáles son las verdaderas necesidades de los bebés.



Y hoy me dedico a hacer llegar este mensaje de cambio a las familias a las que les apetezca escuchar, porque hay algo de lo que estoy convencida, y es que esta manera de criar en la que les ofrecemos CONTACTO a nuestros bebés, CAMBIARÁ EL MUNDO, pues estamos colmando de Amor a los seres humanos en el momento más importante de sus vidas, transmitiéndoles el mensaje de que el mundo se basa en el Amor.

   Así que sí, esta es nuestra historia, pero ¿no crees que pueda ser la tuya? ¿No te gustaría encontrarte también con la Magia del Contacto y sus beneficios?



Y tú... ¿qué cosas has descubierto con tu maternidad? 
¿Se ha apoderado de ti la Magia del Contacto?

martes, 26 de enero de 2016

Portabebés vs carros, ¿incompatibles?


    Hay bebés "suertudos" que son porteados desde casi casi el instante en el que nacen, ya sea con un portabebés ergonómico o simplemente en brazos.
Y hay mamás "suertudas" y papás "suertudos" que se dan cuenta de que así son más felices, de que llevándolos se sienten más tranquilos, y que los beneficios que el porteo les trae a los tres son muy grandes e importantes. 
Estos padres puede que porteen durante todo el día, durante todos los días, durante muchas semanas, durante muchos meses. Puede que hasta que el bebé por sí solo va buscando sus momentos de separación, y poco a poco va dándose cuenta de que es otra persona diferente de su mamá.


    Y hay otras familias en las que el porteo no llega hasta este punto, pero que escuchan a sus bebés y los cogen cuando lo necesitan. Quizás también portean con portabebés ergonómicos, atendiendo a la postura fisiológica, pero no durante todo el tiempo, y eso no es mejor ni peor, es su opción.

    Por supuesto, el mantenerse estrechamente vinculado al recién nacido mediante el contacto permanente o casi permanente ha de ser distinto que si no lo hacemos así. 
La biología del ser humano nos dice que el hábitat natural del bebé es el cuerpo de la madre y eso es lo que está previsto naturalmente para el bebé. Por algo debe ser así, la naturaleza no suele ser aleatoria, y menos en mecanismos de supervivencia tan claros.

Pero a pesar de estas premisas evolutivas, en el caso de nuestra especie y en los adultos, que no en el bebé, hay más variables culturales a tener en cuenta.

     De un tiempo a esta parte hemos ideado objetos en los que llevar a los bebés sin tener que llevarlos encima, cambiando la forma tradicional de llevarlos, que hasta ese momento fue en brazos o en artilugios portabebés anudados al cuerpo. 
Mas esto no implica necesariamente que no atendamos a la necesidad primal de contacto del bebé.
Por ello, considerando las características de nuestra sociedad, la crianza en brazos toma otra dimensión algo más amplia. Podemos tener un portabebés o dos, y podemos tener un carro, o dos ;) , y utilizarlos de manera alternativa con nuestro bebé.
Cuando este se queda tranquilo en el carro, algunas familias optan por dejarle en él, y cuando pide estar en brazos será perfecto que podamos atenderle con la ayuda de un portabebés ergonómico.

    La crianza en brazos en su dimensión más amplia no solo es porteo, claro, se trata de ofrecerles el contacto constante, la piel, el masaje, las caricias, los besos, los abrazos, la contención, el acompañamiento...

¿Se puede optar por la crianza corporal o la crianza en brazos sin  portabebés? 


Claro que sí... solo que un portabebés nos hará la vida más fácil y todo será más cómodo.

¿Se puede optar por la crianza corporal o la crianza en brazos porteando y usando carro? 

Sí, será menos intenso lo que les ofrecemos (sobre todo en los primeros meses del bebé), pero atenderemos a su llamada, que está claro que será mucho mejor que no hacerlo.


     Los carritos son un instrumento del que podemos aprovecharnos en la crianza, por supuesto. Pueden sernos muy útiles en determinados momentos o circunstancias concretas, y realmente pienso que no son para nada antagónicos de los portabebés. Con unos podremos realizar unas actividades y con los otros, otras, perfectamente compatibles.

Bien es cierto que siempre con conciencia, usando los carritos sin que se conviertan en un sustituto de lo que realmente necesitan nuestros bebés, nuestro cuerpo y nuestra presencia.
Lo digo porque no en pocas ocasiones he observado a bebés quejarse, llorar, pedir que les tomaran en brazos (en su lenguaje de bebé) y la reacción de los papás era mover el carrito compulsivamente, esperando que con el movimiento se relajara y dejara de llorar...

    Hay diferentes maneras de hacer las cosas y no tiene que haber una mejor que otra, simplemente tomamos la que mejor se adapta a nuestras necesidades familiares y la que nos hace sentir más cómodos y felices, pero SIEMPRE ATENDIENDO AL BEBÉ COMO SE MERECE, ESCUCHÁNDOLE Y SATISFACIENDO TODAS SUS NECESIDADES, INCLUIDA LA NECESIDAD DE CONTACTO.

Siempre escuchemos a nuestro corazón y a nuestro instinto a través de las emociones, así seguro no nos equivocaremos.

    Portea todo el tiempo si quieres que tu bebé obtenga los máximos beneficios del contacto, portea con frecuencia si deseas ofrecerle a tu bebé lo mejor de ti, portea cuando tu bebé te pida estar en brazos si deseas atender a sus demandas...


...cógele, mímale, acaríciale, llévale... el CONTACTO ES UNA NECESIDAD que te regalará MAGIA




Y tú... ¿eres de los que portean en exclusiva? 
¿Combinas carro y portabebés ergonómicos?


viernes, 5 de diciembre de 2014

Lactancia materna, ¿por qué parece tan "difícil" algo de nuestra propia naturaleza?

       Me gustaría hablar un poco sobre lactancia, dado que estoy de nuevo sorprendida por algunas experiencias que escucho en relación a la "ayuda" que nos ofrecen los profesionales en este sentido, cuando recién la mujer acaba de parir. 
Antes de este momento las matronas les dan información en las clases de educación maternal, y promueven que la madre se decante por la lactancia materna, les dicen que es lo mejor para los bebés y quizás les ponen algún vídeo... Y lo están haciendo bien. 
... pero puede que en ese momento las madres no estemos centradas en la lactancia, porque eso ocurre tras el parto, que suele ser la meta... el postparto viene después ;) Y nos olvidamos un poco de él jijiji

       Yo no soy asesora, pero sí tengo mis experiencias de lactancia, cada una con sus aprendizajes, y además, lo que he ido leyendo, aprendiendo, estudiando... desde entonces. 
En base a ésto, cuando escucho algunos de los consejos que les dan los profesionales a las recientes mamás me sorprendo, me escandalizo a veces, me indigno, me hacen sentir que necesitamos que se formen para poder ayudarnos. Me refiero a los profesionales que están en contacto con las mamás que, como digo, acaban de parir, y se inician en puerperio y lactancia con sus bebés. 
Cada una de las personas que están en ese momento tan crítico de las familias debiera conocer de la fisiología del parto y la lactancia, de las necesidades de la mujer y del bebé como mamíferos, para poder beneficiar en lugar de perjudicar.

      Y no hace falta tener unos conocimientos amplios a nivel fisiológico, ni anatómico, ni médico. En mi experiencia de vida he ido descubriendo cómo se simplifica todo... 

     Antes pensaba que el éxito de la lactancia se debía a una suma de situaciones y acciones encaminadas a dicho éxito. 
Me explico, pensaba que hacía falta colocar al bebé, posición cómoda, ambiente relajado, ver que el agarre fuera bueno... todo muy racional y muy intervenido... y al final, aunque tengo claro que todas estas cosas serían importantes en algunos casos, hay algo que soluciona todos estos quebraderos de cabeza, todas estas intervenciones que lo más probable es que hagan sentir a la madre insegura y falta de capacidades. Esta herramienta es sencillamente EL INSTINTO.

Y lo mejor, hay algo que puede favorecer su florecimiento, además de un parto respetado y poco o nada intervenido, y es el poner al bebé PIEL CON PIEL nada más nacer. Incluso que sea la propia madre la que coloque a su bebé sobre su cuerpo, manteniendo la unión de los últimos 9 meses. Y no solo esto, sino FAVORECER ESE CONTACTO ÍNTIMO ENTRE MAMÁ Y BEBÉ TODO EL TIEMPO QUE DESEEN durante los primeros días.



        Y esto no es lo que se ofrece en los hospitales, al menos no en algunos casos, por eso algo tan natural y fisiológico como la lactancia puede convertirse en algo tan "complicado" de cara a la madre. Porque hemos convertido un acto mamífero en un acto casi médico...
Otros mamíferos cercanos no tienen esos problemas, porque ellos no se separan de sus crías... 






        Me gustaría dejar algunas recomendaciones, tanto para que las mujeres estemos informadas, como para que los profesionales que las atienden se den cuenta de que hay otra manera de acompañar a la mujer con el inicio de su lactancia. 


Hay que FAVORECER LA LACTANCIA MATERNA 

Pero ÉSTO NO ES:

- "Ponerle al bebé al pecho": porque si simplemente se deja que el bebé se quede sobre el cuerpo de su madre, sin más intervenciones, y les brindan un ambiente tranquilo e íntimo, en las primeras horas el bebé con alta probabilidad encontrará el pezón y se dará el llamado agarre espontáneo, y la madre sentirá CONFIANZA EN SÍ MISMA por este hecho

- Contar a la mamá que "la teta es lo mejor": porque eso ya se lo han explicado durante el embarazo, y el momento del parto y nacimiento no es racional, así que no se debiera ocupar ese tiempo en explicaciones en que la mujer ponga en marcha el neocórtex

- Inmiscuirse en esos primeros momentos "ejerciendo el poder": lo ideal es no tocar ni colocar al bebé, sino dejar que sea la madre la que le mueva si lo necesita

- Separar a la mamá del bebé: no debe hacerse en ningún caso excepto para situaciones de urgencia en las que se requiera reanimar de alguna manera al bebé, nunca para actuaciones rutinarias, porque cortamos el vínculo tan importante y esto no beneficia al inicio espontáneo de la lactancia

- Si se les separa, por ejemplo en el caso de las cesáreas (en muchos hospitales aún no se deja a la mamá en continuo contacto con el bebé si el nacimiento es mediante cesárea :( ) no entregar el bebé a la madre tras la separación limpio y vestido, puesto que así les será más difícil reconocerse y establecer el vínculo*

- Lavar al bebé en los primeros días: el olfato es un sentido importante en relación al establecimiento de la lactancia materna y al reconocimiento mutuo de bebé y mamá

- Ofrecer pezoneras o cremas para "problemas" anatómicos o de posición durante las tomas: con las pezoneras puede haber confusión tetina-pezón o tomas no eficaces y no eficientes, no son la solución para pezones planos o invertidos. Y las cremas, tipo lanolina, no son la solución ante un problema de mala posición, habría que observar, y la cremita puede ser un complemento pero no una solución

- Ofrecer biberones o chupetes: al menos hasta que la lactancia esté bien establecida. Si respetamos el espacio íntimo y el que la madre y el bebé estén en continuo piel con piel es poco probable que existan problemas de desnutrición**

- Hacer comentarios que sean desalentadores y hagan perder la confianza en sí misma a la mujer: "Llora porque se queda con hambre", "Con pezones planos... es difícil que lo consigas", "Al principio tiene que dolor un poco"... (Seguro que podemos encontrar más, pero lo dejamos aquí)

Y en cambio FAVORECER LA LACTANCIA MATERNA SÍ ES: 

- Crear el AMBIENTE DE INTIMIDAD necesario para que mamá y bebé se "reconozcan", máxime esas primeras horas de alerta tranquila del bebé

- Promover el PIEL CON PIEL el mayor tiempo posible, aconsejando que las visitas de familiares y amigos se pospongan esas primeras horas o días

- Fomentar la LACTANCIA A DEMANDA, nada de horarios. Con el bebé cerca continuamente, y normalizando el hecho de que un bebé recién nacido mama muy a menudo

- Estar DISPONIBLE para dudas y posible ayuda

- Si la mamá siente dolor, observar la posición y aconsejar si se puede mejorar. Que sea la mamá quién modifique lo que sea necesario

- Valorar el frenillo sublingual si la mamá comienza a sentir dolor y observan que el agarre y la colocación son buenos

- Aportar CONFIANZA a la mamá en la sabiduría de su bebé y de su propia esencia mamífera, con capacidad de nutrir a su bebé y satisfacer las necesidades de tacto

Necesitamos profesionales actualizados, respetuosos, amorosos y conscientes del momento tan vulnerable en el que se encuentra la díada mamá-bebé tras el parto-nacimiento.


Y tú... ¿qué tipo de atención recibiste? 
¿Los profesionales que estuvieron a tu lado PROMOCIONABAN LA LACTANCIA?


*También podríamos referirnos en este punto a cuando se dan las separaciones para el peso y medidas, y después se devuelve al bebé de esta guisa, no permitiendo a la madre dejarse llevar por la cascada hormonal que ya se puso en marcha durante el parto y que prepara para este encuentro.

**En demasiadas ocasiones nos cuentan que el bebé ha perdido demasiado peso desde el nacimiento, más del 10% de su peso corporal al nacer. En "El bebé es un mamífero" de Michel Odent, éste nos cuenta que en su opinión es probable que esta pérdida de peso no sea fisiológica. Explica que los bebés que nacen en casa no la sufren, y piensa que se debe a que en este caso mamá y bebé tienen el ambiente de intimidad necesario para mantener a su bebé cerca y piel con piel todo el tiempo que su instinto le dicta, y esto favorece la lactancia a demanda, sin prisa, sin pausa. 

jueves, 28 de agosto de 2014

Instintos, el nacimiento y el vínculo

   Voy a empezar este artículo contando que por supuesto este no es un artículo científico. Ni se basa en la búsqueda bibliográfica. 
   Más bien se trata de un sentir, de la vivencia personal de una madre y mujer que vive cerca de la maternidad y que se acerca a este rincón de la vida de otras mujeres con infinita curiosidad. 
    Ello me lleva a descubrir cosas que no necesito leer, pero que si leo, sé que son así. 
  Y hoy quiero expresar alguno de estos descubrimientos bellos, que me llevan a mirar hacia nuestra naturaleza con admiración. Así que, allá voy.

    El NACIMIENTO, el primer momento de nuestra vida, es puro instinto, los bebés lo son... Pero además, en este momento de la vida, la mujer está totalmente abierta a reconocer esa parte de sí misma, los instintos que fluyen, que se dejan entrever, que a veces salen desbocados... el parto... 
    Nuestro ser social embarga y difumina en algunas ocasiones a nuestro ser instintivo, es cierto, pero vemos que el grito de la herencia genética es muy fuerte. Tanto que cada vez más mujeres simplemente escuchan el canto de su naturaleza, y a la vez a sus bebés todo lo que pueden, aprendiendo de ellos.
    
   Porque en este momento de la vida mamá y bebé se encuentran en sintonía, 9 meses en el vientre, compartiendo sangre, huesos, piel, respiraciones... en conexión profunda e intensa.


    Todo nuestro cuerpo femenino preparado para el vínculo, también el cuerpo nuevo de nuestro bebé listo para mantenerse unido a su madre a través de un "cordón" distinto tras el nacimiento.
     A punto para descubrirse, con muchas herramientas 'invisibles' para ello. A punto para 're-unirse', ambos preparados con los instrumentos que nuestra naturaleza tiene listos.

    Tras el nacimiento, el establecimiento del vínculo entre mamá y bebé es un momento importantísimo para ambos, que se da cuando el bebé se encuentra en ese lugar que es el PIEL CON PIEL. En este lugar se ponen en marcha una cadena de acontecimientos que facilitan los primeros días, el inicio de la lactancia, el enamoramiento de mamá y bebé, la unión entre ambos. 
    Dejar a tu bebé sobre tu pecho todo el tiempo es maravilloso para ambos, no lo dudes y déjate llevar. 


     Porque los bebés están preparados para pasar del vientre al pecho de la madre y la naturaleza tiene diferentes mecanismos para facilitar este tránsito. Por ejemplo:

  • El oscurecimiento de la línea alba, que suele ser hacia el final del embarazo, marcando el camino desde el pubis hacia el pecho
  • El oscurecimiento de las areolas de los pezones, junto con el aumento de las glándulas sebáceas de éstos, para ponérselo más fácil al bebé a la hora del agarre a la teta
  • Y cuando por fin ambos están piel con piel, barriga con barriga por primera vez, es cuando hay un pico máximo de oxitocina, la hormona del amor, para que ese primer contacto visual se de impregnado de amor. En este momento, además, el cordón continúa latiendo, así que no es tan solo la madre la que se beneficia de ese pico oxitocínico, sino también el bebé, que recibe la hormona a través del torrente sanguíneo de la madre
  • El momento de alerta tranquila de los bebés en esas primeras horas tras el nacimiento, que los mantiene a ambos pegaditos, conociéndose, estableciendo el inicio de la lactancia materna y disfrutando de la mirada del otro, que llevan semanas esperando

El bebé se encarga de su parte mediante:



  • Miradas que enamoran. Los cachorros siempre son adorables pero cuando miras a tu propio hijo a los ojos... estás realmente enamorada <3 con un sentimiento que no habías conocido hasta ese momento



  • Gemidos y sonidos que despiertan la atención materna. Las madres solemos permanecer en alerta aún mientras dormimos, sobre todo con los recién nacidos


  • Llanto. Esta manera de comunicación de los bebés es biológicamente una manera de encontrar una respuesta a una situación que es vivida por el bebé como de peligro, dolorosa, de estrés...


  • Alimentándose del pecho de la madre. La lactancia materna aumenta las hormonas que llevan a su madre a promover comportamientos de cuidado y protección, además de amorosos










   Y si la madre es acompañada (o protegida, como dice Odent), se deja llevar, y mantiene este contacto primario con su bebé a través de una CRIANZA CORPORAL, recibe de estas circunstancias:
  • Placer. Neurotransmisores y hormonas circulan por su cuerpo aportándole tranquilidad y paz
  • Capacidad de cuidado, seguridad en sí misma. Puesto que cuando responde de manera adecuada a las necesidades y requerimientos de su bebé se siente "en el buen camino", aportándole ello confianza
  • Aprendizaje y crecimiento. Nuestros bebés y niños nos llevan a descubrir cosas de nosotras mismas que, o desconocemos, o hemos dejado de lado, y que nos abre caminos para el crecimiento personal y la creatividad
  • Amor. Puesto que como hemos dicho, es un sentimiento que no conocíamos antes, el amor incondicional

¿No es maravillosa nuestra naturaleza que pone ante nosotros tales facilidades tanto para ese primer encuentro como para el inicio de la crianza?
    
    Todo es mucho más fácil si nos dejamos llevar por ese ser instintivo del que hablábamos antes




Y tú... ¿te has dejado llevar por tus instintos? ¿Qué sientes en tu corazón al respecto?

   

lunes, 14 de julio de 2014

La crianza corporal, una cuestión de necesidades e instintos

Estamos reflexionando desde la lectura de varios artículos y entradas de blogs, interrelacionando conceptos y tomando conciencia de cómo hay una manera de hacer en la m(p)aternidad que viene desde lo más intrínseco y esencial de nosotros mismos, no se trata de algo pasajero que nos traen las modas o los momentos.

El embarazo consciente, el piel con piel, el método canguro, la lactancia, el porteo, el masaje, el colecho, los abrazos, los besos..... todo ello nos lleva a una misma cosa. Ya os voy a ir contando...



Empecemos por el principio, y es que los seres humanos nacemos inmaduros. No hablamos de lo que es nacer a término (entre la semana 37 y 42 de embarazo) o pretérmino (antes de esa semana 37), sino de algo más general de nuestra especie.

Como decimos, a nuestros bebés al nacer aún les queda un proceso largo que aúna aprendizaje, crecimiento físico y evolución natural. Aquí se podría incluir el concepto de la exterogestación. (Para otro día algo más extenso sobre el tema ;) )

Las crías de algunas otras especies son independientes en cuanto al desplazamiento, nosotros no. Muchos animales pueden deambular por si mismos siguiendo a la manada, podemos imaginar a una gacela, que a los pocos minutos está en pie; otros ni siquiera necesitan a los progenitores, las tortugas salen del huevo y por instinto saben qué deben hacer, y tienen las herramientas para conseguirlo; algunos son capaces de agarrarse al cuerpo de la madre mientras esta se desplaza, como los chimpancés.
Pero en el caso del ser humano, nuestros bebés son totalmente dependientes al nacer, no serían capaces de sobrevivir sin nosotros, sin nuestros cuidados.

Y esos cuidados pueden resumirse de forma básica en la CRIANZA CON-TACTO o CRIANZA CORPORAL


Vayamos por partes.

Nuestra inmadurez se debe a la propia evolución de la especie y al desarrollo de nuestra inteligencia.

La pelvis se hizo más estrecha cuando empezamos a caminar sobre nuestras piernas (bipedestación), y esto pudo suponer un gran cambio respecto a los partos. Se explica que tenemos embarazos relativamente cortos, dado que a través del más estrecho canal del parto no podría pasar un bebé mayor de los que ya gestamos y parimos, con un cerebro más grande, es decir, más desarrollado.
Así que la naturaleza se ha inventado la manera, los bebés nacen antes y el cerebro termina de crecer y desarrollarse tras el nacimiento.

Hay nuevas teorías que sostienen que el hecho de que los partos se den cuando aún el bebé humano es tan indefenso puede deberse a los altos requerimientos energéticos de nuestros embarazos, mucho más elevados que en el caso de otros mamíferos y/o primates. Y que las mujeres no podríamos satisfacer los requerimientos energéticos de los bebés por más tiempo.

Al final ambas teorías refieren partos "prematuros" debido al incremento de nuestra capacidad cognitiva, y parece que el camino puede ir más por encontrar la unión de ambas que por anunciar a una de ellas como vencedora sobre la otra.

La cuestión es que nuestro cerebro no está totalmente desarrollado en el momento de nacer, y que lo va haciendo en los primeros años.

Podemos decir, por lo tanto, que la mayoría de las conexiones neuronales  se llevan a cabo sobre todo durante el embarazo y primera infancia, aproximadamente unos 3-4 años. 
Neuropsiquiatras, psicólogos, antropólogos, pedagogos, pediatras, obstetras... llevan tiempo observando la capacidad del cerebro humano de establecer estas conexiones que llevan a las respuestas que damos y daremos. Y se ha constatado que esos primeros años son cruciales, porque es dónde nuestro cerebro tiene realmente un potencial ilimitado, después, nuestra sinapsis entre neuronas es mucho menor.
Esto quiere decir que todas y cada una de nuestras vivencias en esta corta etapa marcan las personas que seremos, las reacciones ante lo que acontezca en el futuro, las respuestas de nuestra vida.


Y yo cada vez veo más claro el camino.......

¿Qué podemos ofrecer a nuestros niños para que estas conexiones fluyan, para que éstas estimulen comportamientos de seguridad, placer o respeto? 

Ofrezcámosles la satisfacción de sus necesidades, ofrezcámosles una CRIANZA CORPORAL

Para ver cuáles son estas necesidades reales, vamos a hablar del CONTINUUM de la especie.




Nuestro continuum es eso que nos ha llevado a asegurarnos la supervivencia como especie durante millones de años. Esto es el instinto que lleva a los bebés a tener actuaciones y comportamientos que les permitan mantenerse con vida, y a las madres a llevar a cabo comportamientos de protección hacia el bebé que acaba de parir y al que siente debe cuidar. Hablamos de ellas porque realmente es sobre la madre dónde la naturaleza ha previsto que el recién nacido tenga todo lo que necesita.


Esto son necesidades básicas que a la vez crean conexiones neuronales saludables.


Como antes adelantábamos, la base de lo que nos pide dicho continuum biológico es el CONTACTO, empezando desde el embarazo, con presencia y conexión, hasta el nacimiento y la crianza.
El contacto es una necesidad básica de los recién nacidos...  y de las mamás. Pero también de los papás. 
Para establecer ese vínculo primario, de apego, de recibimiento, de alimento, de cuidado, de protección, de amor.


Y mantener ese contacto en el tiempo (ya sea porteando, durmiendo a su lado, cogiéndolos, abrazándolos, acariciándolos, masajeando...) es beneficioso para ellos, y también para nosotros.
A ellos les ayuda a establecer conexiones neuronales que estimulan la seguridad, el placer, el amor, la tranquilidad...
Y a nosotros, los padres, nos ayuda a sintetizar hormonas y neurotransmisores que generan confianza, armonía, placer, protección...

En definitiva, todo se hace más fácil y llevadero a pesar de las dificultades que puedan surgir...... 
y nos enamoramos perdidamente de esa criatura para siempre........

Hoy nos preguntamos ¿a quién puede interesarle que ésto no se de así? Porque es fácil que nos lleguen consejos en la línea de "déjale que llore", "no le cojas tan deprisa, que se acostumbre"... Todo esto no es más que un adiestramiento que la sociedad nos "impone o marca" para nuestros bebés, llevándonos desde el principio hacia el desapego, buscando con ello la comodidad del adulto y su reincorporación rápida al ciclo social. Sin importar nada el pequeño ser que depende de nosotros por completo.
Si el contacto es una necesidad biológica primaria, no ya solo por lo que dicen los estudios, sino que os lo cuento desde mi experiencia como madre de dos, ¿qué conseguimos obviándola? Generamos la desconexión de esos "caminitos" cerebrales que les aportan tantas cosas positivas, hacemos que no sientan el amor tal y como necesitan biológicamente, a través de nuestra presencia y nuestro contacto continuado, y hacemos que quede marcado en su memoria celular.


Los bebés nos necesitan, su continuum se lo pide a gritos, el continuum nos lo pide a gritos a nosotros.


Según todo lo que hemos expuesto, cuando dejamos a un bebé en cualquier otro lugar distinto de nuestros brazos y éste se queja o llora, es porque nos necesita, y además, si no atendemos a esta llamada, esos potenciales caminos cerebrales por andar no serán los saludables.
¿Les escuchamos?



Edito para compartir un vídeo que muestra un poco más de lo que estamos hablando :)