jueves, 12 de abril de 2018

Los mitos del porteo: ¿No te duele la espalda?


    Y seguimos desmontando mitos con esta serie de post. Esta vez le toca al tan típico...
"¿no te duele la espalda de tanto llevarlo colgado?*"

    Si quieres pasar a leer los post previos sobre el tema te los dejo aquí abajo:

¿No está muy apretado?
¿Y si no le gusta que le porteemos?
Acostumbrarse a los brazos


    A lo que iba, a aquellos que habéis porteado casi seguro que os ha llegado ese <<¿no te duele la espalda?>>. Y bueno, no quiero yo cometer el error de asegurarte que es imposible que te duela la espalda porteando, porque esto no es así.
Portear tiene un impacto sobre tu cuerpo que no podemos obviar, pero como tantas veces he dicho ya en referencia a este tema, "¿Y cuándo le coges en brazos? ¿Te duele la espalda?".

    Porque mamás y papás, esto sí que lo hacemos todos, tomar al bebé en brazos es nuestra forma de criar. Ya sea para transportarle de un lugar a otro, ya sea porque necesita mimos, ya sea para amamantarle. Y esto supone una carga también para nuestro sistema musculoesquelético y cambios en nuestra postura.
Quiero también dejarlo claro para aquellos que creen que portear es cansado y nos lo recuerdan continuamente a los papás porteadores... cansado es llevar a mi hijo en brazos sin la ayuda del portabebés, te aseguro que mucho más que con portabebés.

    Y aquí viene la respuesta a esta pregunta que puede que nos hagan nuestros queridos opinólogos de turno...


  Portear de forma ergonómica y segura es CÓMODO, o al menos ha de serlo.


    Usando portabebés siento que el peso del bebé se reparte en distintas zonas de mi cuerpo mejorando mi confort frente al hecho de llevarlo simplemente a-brazos. Además, tiene una ventaja fundamental, y es que el portabebés me deja las manos libres para seguir atendiendo otras cosas de la vida diaria mientras ofrezco a mi bebé aquello que necesita.


    Hay varios tipos de portabebés que reparten la carga de manera diferente sobre el cuerpo del que portea, adecuándose a las sensaciones físicas, a las características corporales, a la necesidad de proteger alguna zona debido a lesiones o a momentos de recuperación como puede ser el postparto para la madre.

Y hay posiciones, anudados y ajustes con los que sentirás que la carga se atenúa.

    Pero no hay un portabebés ideal para todos, aunque queramos encontrarlo, ni tampoco un portabebés ideal para la misma persona en distintas circunstancias.
Puede que cuando empiezas te vaya muy bien la bandolera de anillas, pero a medida que toma peso, te sientas más cómoda con una mochila. O puede que la asimetría no sea lo mejor para tu cuerpo y prefieras portabebés simétricos.

    Es una elección que deberás hacer basándote en tus circunstancias personales, y en este sentido te dejo un consejo, una buena asesora puede ayudarte a tenerlas en cuenta a la hora de escoger ;)



    Una vez dicho esto, es posible que te duela la espalda en alguna ocasión, no voy a mentirte. Pero quiero decirte también que hay puntos importantes a tener en cuenta para mejorar esta sensación corporal, por eso queremos ayudarte a que pienses en ello y mejores tu experiencia con el porteo escuchando tus propias reflexiones.

    Vamos con nuestra lista de cosas A TENER EN CUENTA PARA QUE NO TE DUELA LA ESPALDA (o para mejorar tu comodidad)


- ELECCIÓN DEL PORTABEBÉS ADECUADO


Siempre ergonómico, que respete la postura fisiológica de tu bebé, además de ser el adecuado para poder cargar su peso con comodidad.

Pero no solo eso, sino que debe ser el mejor portabebés también para ti, dependiendo de tu estado físico, molestias, lesiones...
Importante que valores el peso y estatura de tu peque, para escoger también el que mejor se adapte a esas características.
A mí me parece interesante valorar el contar con la ayuda de una asesora de porteo, porque no hay un portabebés mejor, sino el que mejor se adapta a vosotros.



- USA TU PORTABEBÉS DE LA MANERA ÓPTIMA

Me refiero a la posición en la que porteas al bebé, que puede ser delante, a la cadera o a la espalda, y será muy distinto si vamos a portear a un bebé pequeñito que si llevamos a un bebé de 2 años. Solemos decir que nuestro cuerpo está mejor preparado para el transporte de "pesos pesados" detrás, por el tipo de musculatura, pero observa tu cuerpo en todas las circunstancias, investiga tu conciencia corporal.
Y sobre todo, hemos de usarlo de forma que te sientas cómoda y estés protegiendo tu cuerpo frente al sobreesfuerzo que es llevar el extra de carga del bebé/niño, escogiendo anudado, posición y ajustes.


- HIGIENE POSTURAL AL COLOCARTE EL PORTABEBÉS


Un punto que en demasiadas ocasiones pasamos por alto.
Los que porteamos somos importantes, no solo lo es la postura en la que debo llevar al bebé (ya sabes, la posición ranita), sino que tan importante como estar atento a ésto es colocar tu cuerpo correctamente para no sobrecargarlo o dañarlo.
¿Sabes por qué? Porque en demasiadas ocasiones ésta es causa de abandono del porteo, que no atendemos a nuestra comodidad y buena postura y nos resulta incómodo o incluso nos lesionamos.
Por eso, atenta a mentener tu cuerpo alineado mientras ajustas tu portabebés.


- EL PORTEO COMO ENTRENAMIENTO

Es otra de las cosas en las que apenas pensamos. Cuando alguien te ve porteando a un bebé de 2 años te dice: "Pero ¿cómo le llevas aún ahí? ¡Te tiene que doler la espalda!".
Y no, puede que no te duela, porque ese bebé de 2 años no nació así, lo hizo pesando 3 kg y desde que empezaste a portearle hasta hoy han pasados dos maravillosos años de porteo que te han ido entrenando.
Ahora eres más experta en nudos o en truquillos para estar más cómoda, pero además... tu cuerpo ha ido fortaleciéndose poco a poco, como cuando algunos van al gimnasio y cada día levantan un poco más de peso, ¿no?
Por eso es importante asegurarte de cómo comenzar si quieres hacerlo con un bebé o niño más mayor. O prestar especial atención al resto de puntos en caso de que el porteo pase de ser ocasional a intensivo, por ejemplo, por unas vacaciones en que pretendes o necesitas portear mucho más de lo habitual.
Yo solo quiero recordarte que el porteo no es solo para bebés ;)


- SI SIENTES MOLESTIAS, CONSULTA CON UN ESPECIALISTA, O CON DOS

Te recomiendo veas a un fisioterapeuta que pueda ayudarte a aliviar las molestias en el momento en que surgen. No lo dejes pasar porque estas cosas suelen agravarse.
Y además de esta primera recomendación, también la de siempre, ponte en manos de la experta en porteo, para que te ayude a ver qué puedes mejorar en el ajuste que haces del portabebés para evitar volver a lesionarte una vez te hayas recuperado :)


- EL PORTEO NO ES LA CAUSA DE TODOS LOS MALES...

Piensa que además del porteo, las madres hacemos muchas otras cosas que pueden ser coadyuvantes para el dolor de espalda, o causantes. Cogemos al bebé en brazos mientras hacemos otras cosas, los baños del bebé a veces en posiciones inverosímiles, nuestra mala postura durante la lactancia, la falta de sueño, el estrés, otros hijos si los hay... no sé, puede que se te ocurran muchas más.
Creo que es importante ser consciente de esto, pues achacar al porteo en exclusiva el dolor de espalda sería poco serio.

En ocasiones el porteo nos ayuda a colocar nuestra espalda de forma idealmente alineada, así que no desperdicies la oportunidad que te brinda de poner conciencia en tu postura y ayudar a mejorar todo lo demás ;)




    Y hasta aquí el post de hoy. Espero que te esté ayudando esta serie en la que derribamos mitos y te ofrecemos estrategias para hacerlo.
Si tienes alguna duda, cuéntanosla en los comentarios, estaré encantada de ayudarte.
¡Hasta la próxima!




Y a ti... ¿te duele la espalda cuando porteas?
¿Porteas de forma correcta para evitarlo?


* Esta es una aclaración para la señora del super, la vecina y/o la suegra: No les llevamos colgados, ¿vale? Les porteamos, les llevamos pegaditos a nosotros =D